[INTRO — Guitarra eléctrica lenta, vibrato suave]
[luego entra un golpe de caja flamenca, profundo y pausado]
[Voz baja, íntima, como confesión al vacío]
Nadie lo supo…Ni tú… ni el viento. Y duele más así.
[VERSO 1 — Guitarra melancólica, palmas suaves que marcan el pulso del pecho]
Te vi llegar como llega la lluvia sin avisar
con esa luz que no quema pero te hace temblar.
Me aprendí tu paso, tu sombra, tu forma de mirar
sin decir una palabra… sin dejarme notar.
Cada día te di lo que no se dice con la voz
te cuidé en el pensamiento, te guardé en lo más hondo.
Fui el refugio que calla, el eco que no responde
el que te dio la mano… y la soltó antes que lo notaras.
[PRE-CORO — Sube el alma: bajo profundo, quejido de guitarra, voz que empieza a romperse]
Me aprendí de memoria tu risa, tu pausa, tu dolor
pero nunca me atreví a decirte que eras mi amor.
Por miedo a romperte… por miedo a perderte…
terminé perdiéndote sin siquiera tenerte.
[CORO — Estalla: voz desgarrada, guitarra flamenca que llora y guitarra eléctrica que ruge juntas, latido que duele]
TE AMÉ EN SILENCIO… Y ME QUEDÉ CALLADO.
TE DI TODO EL ALMA… Y NUNCA LO HAS SABIDO.
Pasaste por mi vida como pasa un sueño real
y yo viví mil vidas… sin que fueras mía jamás.
Te perdí sin tenerte… te extraño sin haberte tenido.
El silencio fue mi amor… y fue mi castigo.
Te amé en silencio… y te perdí en el silencio.
Y lo peor de todo… es que nunca lo supiste.
[VERSO 2 — Más oscuro, guitarra flamenca rasposa, voz más baja, resignada]
Aún guardo el instante en que te vi alejar
y quise gritar tu nombre… y la voz no salió jamás.
Me quedé con las palabras que pesan más que el plomo
con el amor entero… guardado aquí, en lo profundo.
Otros te hablaron bonito, te dijeron lo que querías oír
yo te di mi vida… y ni siquiera te pedí mirar.
Fui el sombra fiel que nunca se atreve a tocar
el que ama tanto… que prefiere soltar.
[PUENTE — Se quita todo: solo voz y una cuerda, puro duende]
Dicen que el amor debe gritarse…
que si no se dice no es de verdad.
Entonces qué fue lo mío…
si cada latido te nombraba a ti.
Amar sin tocar… querer sin pedir…
perder sin haber ganado jamás.
Eso es lo que duele, lo que no se va:
que fuiste todo… y para ti no fui nada.
[Grito de guitarra — y todo cae]
[CORO FINAL — Todo a la vez, desgarrado, definitivo, como quien cierra una puerta para siempre]
TE AMÉ EN SILENCIO… Y ME QUEDÉ CALLADO.
TE DI TODO EL ALMA… Y NUNCA LO HAS SABIDO.
Pasaste por mi vida como pasa un sueño real
y yo viví mil vidas… sin que fueras mía jamás.
Te perdí sin tenerte… te extraño sin haberte tenido.
El silencio fue mi amor… y fue mi castigo.
Te amé en silencio… y te perdí en el silencio.
Y lo peor de todo… es que nunca… nunca lo supiste.
[OUTRO — Se apaga lento, solo la guitarra flamenca, un último suspiro]
A veces… el amor más grande
es el que nadie llega a saber.
Y el que más duele…
es el que se queda sin decir.
[Última nota — se desvanece como un susurro en la noche]